Y los brazos se nos juntaron para ser algo más grande que el Universo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

la ruta es sencilla: no hay ruta

Despiértame de tu sueño, para que pueda continuar. Hazme saber, lo cabrón que eres.

El corazón siempre quiere algo. La razón, lo contrario. Pero esta vez, estoy sumergida en una
lucha interna de corazón y razón contra mundo.

Mi mundo,
que no es otro que el nuestro, que se llena de amor, de soledades, y de cuentas atrás.




Estando tan acostumbrada a la mediocridad, ¿cómo puedo desprenderme de algo tan sublime como tú?

2 comentarios:

  1. Pues así: desprendiéndote. Cerrando ciclos viejos, podemos darle la bienvenida a cosas nuevas, cariño.

    Mucha luz.

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